martes, 26 de enero de 2016

Conceptos

A partir de la lectura de los textos de Bloch, Plá y Amézola, sin ánimo de repetir lo que ellos expresan he intentado construir una definición propia de los siguientes conceptos:

Enseñanza de la historia
Actualmente la “enseñanza” o mejor dicho la didáctica de la historia es un ámbito en el cual se construyen importantes debates, pues si bien su incorporación dentro de la formación de los nuevos ciudadanos al surgir el Estado-Nación cumplió una función ideológica y política; hoy en día adquiere nuevos sentidos y existen corrientes que buscan incluso hablar, más que de enseñanza, de aprendizaje y construcción, entendidas no sólo desde una perspectiva epistemológica o psicológica sino humana y social. Por ello, ya no se enfoca en objetivos declarativos centrados en conocimientos, sino en el desarrollo de competencias, habilidades de pensamiento complejas y sobre todo de una conciencia social y colectiva que genere claridad del potencial que cada uno tiene como sujetos históricos y se empodere de su historicidad.
Discurso histórico escolar
En el orden de ideas antes expuesto, si bien el discurso histórico escolar en un principio se configuró a partir de la recuperación de la vida de los “héroes que nos dieron patria” y de sus gestas heroicas, actualmente se busca hacer una trasposición didáctica de lo que es la filosofía y teoría de la historia, la metodología y el discurso historiográfico a partir de la recuperación de los procesos más significativos del devenir de la humanidad y de la reflexión sobre las implicaciones de las rupturas en los distintos bloques históricos para aprender de ellas y contar con referentes que nos permitan contar con horizontes de futuro innovadores.
Historias generales
Tradicionalmente este enfoque buscaba la reconstrucción de los grandes procesos de evolución de la humanidad a través del tiempo. Hoy en día busca contar con un contrapeso que le dé un marco de explicación a las historias particulares y a las visiones locales o regionales (microhistoria).

Investigación histórica
La investigación histórica implica el rastreo de fuentes que nos proporcionen pistas e información acerca de los hechos, procesos y sujetos. Sin embargo, es fundamental realizar un análisis crítico de las mismas para ubicar su sentido, temporalidad, intención, etcétera.

La investigación histórica no es un mero ejercicio teorético o de reconstrucción descriptiva de los hechos. Para mí, ante todo, implica la búsqueda de una explicación que nos permita comprender la complejidad de la realidad constituida históricamente a fin de vislumbrar posibilidades para el presente y el futuro.
A partir de lo anterior, en mi práctica docente busco ante todo que el estudiante se reconozca como un sujeto de cambio y transformación capaz, no sólo de reconocer en el pasado la experiencia y razones de las personas que nos antecedieron, sino sobre todo de explicar la circunstancia presente y prefigurar la construcción de un futuro deseable para todos, basado en el respeto a la diversidad, el reconocimiento de la pluralidad, la contradicción y el disenso. Para ello, es necesario enfrentar a los estudiantes no a un discurso historiográfico sino a diferentes interpretaciones y trabajar junto con ellos a partir de situaciones problema que nos obliguen a reconstruir los elementos presentes en ellas a través de la confrontación e interpretación de fuentes de información que nos permitan reconstruir lo más ampliamente posible la complejidad de los hechos para comprenderlos y dilucidar la contradicción implícita en ellos a fin de tomar una decisión.

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